Práctica abusiva 6: chaqueteo a proyectos comunitarios

La Junta de Vecinos del Cerro Concepción lleva más de dos años tramitando un proyecto de plaza pública para desarrollarse en el sitio eriazo ubicado a las faldas del Paseo Atkinson. Si bien ese terreno aparece legalmente en propiedad de la Municipalidad porteña, no puede ponerse en duda que moralmente pertenece a los vecinos. En su momento perteneció al Banco de la Solidaridad Estudiantil y esta institución de beneficencia ligada a la Gran Logia de Chile estuvo por transferirlo a los vecinos en compensación por el daño a la vista que les había provocado el edificio del mismo nombre. En definitiva, ese terreno entró al patrimonio municipal por expropiación en 1974 con el fin de dejarla para plaza de niños, es decir, manteniendo la misma idea compensatoria que se tuvo en vista el Banco. La política mercantilista de la oficina de Gestión de Patrimonio ha visto en este terreno un medio de fomento de inversiones inmobiliarias en el cerro. Al principio del gobierno de Aldo Cornejo entregó el sitio a la Universidad de Valparaíso para que ella pudiera acoplarse con un proyecto inmobiliario en la base y ladera del cerro, proyecto que fracasó por diversos motivos y terminó en los tribunales (ver artículos en el portal).

El hecho que durante la directiva vecinal que encabezaron Gilda Llorente, Gonzalo Ibáñez y Cornelia Vargas, esto hace más de dos años, se hizo una petición formal para que el terreno pasara en comodato para desarrollar a nuestra costa una plaza de niños (ver otro artículo en portal). Varios vecinos del Paseo Atkinson han ayudado a asear, plantar y regar ese terreno. Hace algunos meses se hizo entrega a Paulina Kaplán el proyecto de plaza, en el cual tabajaron ad honorem varios profesionales, y se le informó que habían serias conversaciones para que el Gobierno Regional se hiciere cargo de los gastos de la construcción de la plaza (50 millones de pesos). Diversos funcionarios municipales a lo largo de los últimos meses han ido requiriendo papeles y papeles. Todos ellos fueron entregados puntualmente.

Pues bien, los antecedentes llegan sólo parcialmente al Concejo Municipal para su resolución. Varios de los documentos agregados al expediente simplemente desaparecieron. No estaba el proyecto de plaza y nada supieron de él los concejales. A pesar de todo, gracias a la directa intervención de Neumann y Huerta, el Concejo acordó que se formaría una comisión para trabajar de común acuerdo, vecinos y Municipalidad, en el anhelado proyecto de plaza pública. Pero...la mano invisible no quería que un proyecto comunitario -que no aportaba riqueza al cerro, siguiera en tan buen camino conciliatorio. Repentinamente, aparecen en la prensa el Alcalde Castro y Paulina Kaplán anunciando -justamente diez días después del histórico acuerdo del Concejo Municipal en favor de la plaza- la resurrección del proyecto del Ascensor Esmeralda (ver artículo de este portal).

No había duda entonces que ni el Alcalde Cornejo ni el Alcalde Castro quieren perder el valioso terreno entregándolo para los modestos proyectos comunitarios. Seguramente, pensarán, ellos no van bien en el casco histórico. Este último, el de mayor valor patrimonial, es tierra para el emprendimiento.

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