CERRO CONCEPCION: BOULEVARD O PATIO DE COMIDAS

En las reuniones sostenidas entre la Junta de Vecinos del Cerro Concepción y los ejecutores del proyecto de repavimentación de Cerro, los tres temas centrales a dirimir en consulta y de mutuo acuerdo ante la propuesta hecha fueron: primero, si los sistemas de drenaje de las aguas lluvia de las calles deberían ir por el centro de las calzadas o por las cunetas que separan físicamente por diferencia de altura las calzadas de las aceras; segundo, si aceras (veredas) y calzadas (calles) deberían uniformarse en altura de tal manera de establecerse una superficie continua de pared a pared, y; tercero, sustituir los adoquines originales de las calzadas por pavimentación de concreto en diversas calles del Cerro.

Los dos primeros temas están íntimamente relacionados. Los vecinos argumentamos que los drenajes debían ir por las cunetas porque así las aguas se distribuían en dos mitades evitando la sobre carga, las cunetas protegían las casa de las inundaciones, además, la experiencia de la subida Almirante Montt con drenaje central mostraba que en los momentos de mayor precipitación pluvial era tal la carga de agua que hacía la calzada incruzable para los peatones. En cuanto a la indiferenciación entre calzada y acera, además, de la necesidad de cunetas por razones de buen drenaje, los vecinos señalaron que las cunetas eran la única manera de proteger las aceras de su ocupación ilegal para el estacionamiento de vehículos, lo cual acontecía por la sobre carga de los mismos debido a que el Cerro es utilizado como parqueadero por los empleados, ejecutivos y clientes de la zona bancaria en el plan al pie del cerro, asimismo, por la sobre demanda de estacionamientos en las noches y los fines de semana causada por los clientes de los establecimientos turísticos y culturales que se han instalado en el Cerro.

En cuanto al retiro de los adoquines de las calles principales del Cerro eso lo consideramos como un atentado en contra de las características patrimoniales del mismo el cual debe ser protegido de acuerdo a lo convenido con la UNESCO a propósito de su designación de la ciudad puerto como Patrimonio de la Humanidad y del Cerro Concepción como Zona Típica, es decir intangible –no tocable.

Sin embargo, los ejecutores del proyecto de repavimentación y el Programa de Rehabilitación y Conservación Patrimonial de Valparaíso, su mandante, pese a nuestra oposición insisten tanto en no separar las aceras de las calzadas, ellos hablan de una separación virtual, lo cual es inútil para las aguas lluvias y los vehículos, así como argumentan razones de seguridad vial para quitar los adoquines, con estas razones también deberían de retirar los adoquines de la Calle Urriola y de muchas otras subidas o bajadas de la ciudad.

A nuestro entender, lo que se nos quiere imponer mediante la indiferenciación entre aceras y calzadas es una boulevarización del Cerro, es decir el uso preferencial del espacio público como paseo peatonal, lo cual no estaría mal. Lo grave es que a esto se agregaría el uso privado uso privado de nuestros espacios públicos para instalar allí mesas y sillas, mesones y quioscos para negocios de alimentos y bebidas, similares y asociados, eventos públicos, espectáculos artísticos musicales y promociones publicitarias, etc., etc., etc. Tal como ha sucedido en el barrio Ingles de Coquimbo. En breve, lo que se quiere es convertir nuestros espacios públicos de paseos en terrazas, para terminar indefectiblemente en “patio de comidas”, precisamente para evitar este tipo de atentado patrimonial y a la tranquilidad de los vecinos es que tanto las normas municipales como ministeriales prohíben la utilización de los paseos públicos como terrazas.

Creo los vecinos del Cerro Concepción no nos opondríamos a las terrazas o patios de comidas en recintos definidos y bien acotados, por ejemplo, recuperando sitios eriazos públicos o privados, por ejemplo, porque no habilitar una terraza en Templeman con Papudo, donde se pretenden construir un estacionamiento con hotel propio, lo cual es ilegal, o en Papudo 557 donde para construir el Hotel del Vino se destruyó una casa patrimonial de la primera mitad del siglo XIX, lo cual en cualquier país culturalmente institucionalizado – “país decente” dirían las señoras antiguas – sería sancionado con la expropiación para recuperar sus fines patrimoniales.

En cuanto a la necesidad técnica y de seguridad de retirar los adoquines no hay argumento técnico conocido, es probables que sea más caro recuperar los adoquines encarpetados bajo el asfalto, puede que sea mejor negocio para los contratistas hacer un pavimento de concreto, no lo sabemos, algunos afirman que el negocio es el mercado internacional de adoquines, tampoco lo sabemos. Pero, lo cierto es que conservar las características patrimoniales del Cerro es un inversión no un gasto.

Como vecinos del Cerro Concepción se nos ha convocado a participar en el diseño de la repavimentación de sus espacios públicos, se nos ha consultados y no se ha tenido en cuenta nuestras necesidades, deseos e intereses. La participación no puede ser solamente informativa o consultiva, para que sea realmente participación ciudadana, para que utilice el capital social que la ciudadanía y los vecinos representan y aportan, la participación debe ser deliberativa, resolutiva y vinculante entre las partes, de lo contrario no es, sólo genera frustración, deslegitima a quien la convoca y provoca violencia.

Los vecinos del Cerro Concepción y sus locatarios tienen que movilizarse tenazmente en contra de convertir nuestro entorno en un patio de comidas y de desnaturalizar las características patrimoniales que los adoquines les dan a sus calles, no tan sólo para la tranquilidad de sus vecinos y defensa del valor de sus propiedades, así como en defensa de los legítimos intereses de los locatarios que aquí han invertido, sobre todo en defensa del patrimonio de la humanidad, que también es nuestro patrimonio.

Ibán de Rementería
Junta de Vecinos Cerro Concepción

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