prácticas abusivas

Práctica abusiva 4: Leyes ad-hoc como "traje a la medida"

bordeSegún lo que se enseña en las Facultades de Derecho, los órganos públicos al momento de dictar normas no tienen, como los particulares, de una autonomía absoluta para tomar sus decisiones porque el ordenamiento jurídico les confiere el poder de actuar sobre los ciudadanos bajo la condición que no persigan sus propios fines, sino fines públicos. Un campo característico en el cual se transgrede la finalidad pública es en materia urbanística, en la cual en ocasiones se cambian las leyes (por ejemplo, el plan regulador), no persiguiendo fines urbanos sino proyectos inmobiliarios que en nada tienen que ver con una necesidad pública.

En Valparaíso tenemos desafortunadamente demasiados casos de leyes ad-hoc que han sido hechas para favorecer construcciones incompatibles con la condición de Sitio Patrimonio de la Humanidad. Hablamos de cambios sorpresivos de las reglas del juego urbanístico que operan en el sentido contrario a la ordenación racional del territorio y salvaguarda de valores patrimoniales, ecológicos y paisajísticos.

Práctica abusiva 3: publicidad engañosa y falsa rotulación

mall"No todo lo que brilla es oro", podría representar la idea expresada en lo que llamamos publicidad engañosa. Algunos proyectos urbanos son presentados a la comunidad de manera que se sobredimensionan sus aspectos virtuosos y se eclipsan los controvertidos. Vea Usted lo que sucede con la colosal propaganda de Mall Plaza para convencer a los porteños de las bondades del Mall Puerto Barón. Se observa a personas paseando por una alameda junto al mar y las edificaciones se disumulan dentro del paisaje bucólico. Los edificios de departamentos y la adhesión a las bodegas de Simón Bolívar simplemente no aparecen en las acomodaticias imágenes. Vamos a otro caso que tenemos más cerca. ¿Se ha fijado en la imagen del proyectado "Hotel Cerro Concepción" -que subimos en nuestro blog hace algunas semanas- cómo desaparece la casa de la familia Verdejo LLorente y se ensancha desmedidamente la calle Templeman?

Práctica abusiva 2: el secretismo

Supongamos que un vecino suyo comienza a realizar obras de construcción que de alguna manera a usted se le perjudica. ¿Qué es lo primero que haría para proteger sus intereses? Probablemente usted vaya a conversar con su vecino; puede que éste sea honrado y le diga la verdad. Pero puede que ello no se produzca. ¿Qué más puede hacer en su defensa? Posiblemente acudirá a la Dirección de obras de la Municipalidad para que se le informe de la obra. ¿Sabía usted que el municipio sólo le informará si se ha otorgado el permiso de construcción, pero no le dará la posibilidad de conocer el proyecto en trámite o ya aprobado? Así es. Usted no podrá saber cómo es la obra que se está ejecutando, si ésta se ajusta a la normativa vigente, ni cuanto podría perjudicarle.

Práctica abusiva 1: ¿Cómo desincentivar denuncias de obras irregulares?

El patrimonio cultural de una ciudad debe ser cuidado por todos sus habitantes. Por ello, la Ley de Monumentos Nacionales reconoce a los ciudadanos el derecho a denunciar obras contrarias a la ley confiriéndoles lo que se llama una acción popular y a través de la cual puede incluso beneficiarse con una parte de la multa que se aplique al infractor. Estimulando esta acción ciudadana, piensa el legislador, pueden prevenirse daños a la integridad de los bienes patrimoniales o detectarse precozmente riesgos al patrimonio.

Pero la acción popular parece no importarle mucho a la Dirección de Obras de la Municipalidad de Valparaíso quien, aparentemente, ha empezado a aplicar un curioso procedimiento de fiscalización de obras ilegales. Frente a una denuncia de obra de dudosa legalidad informada por un vecino, la DOM envía a un inspector quien no tan solo revisa el inmueble denunciado sino, además, la propiedad del propio denunciante. Este último podría tener "techado de vidrio".

Suscribirse a prácticas abusivas