Investigadores de la UV analizan interrogantes y desafíos de la situación patrimonial de Valparaíso

Pablo Andueza, director de proyecto de investigación sobre el tema, señaló que lo que más debe valorizarse es lo intangible, al contrario de lo que se ha hecho hasta ahora en el puerto, que se ha enfocado a lo arquitectónico y museológico.

El 2 de julio del año 2003, Valparaíso fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Unesco. El 2005, un grupo de académicos de la Universidad de Valparaíso se adjudicó un proyecto de investigación y desarrollo sobre el tema, financiado por el Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico, Fondef, de Conicyt. Este viernes, los resultados de ese proyecto fueron dados a conocer a la comunidad, a través del foro panel “El patrimonio cultural como factor de desarrollo en Chile: interrogantes”, donde se expuso una visión crítica de la situación patrimonial del puerto.

El grupo de investigadores a cargo del trabajo, que consideró también la participación de la Universidad Austral, estuvo encabezado por el abogado Pablo Andueza, quien explicó que el foro “es una primera actividad tendiente a dar a conocer los resultados de tres años de trabajo de la investigación financiada por Conicyt sobre gestión del patrimonio cultural en Chile. La idea entonces, en este primer seminario, es lanzar las principales interrogantes que nosotros nos formulamos al comienzo de la investigación y que finalmente fueron la línea conductora a lo largo de los tres años de trabajo investigativo”.

Las conclusiones fueron divididas en cuatro áreas, abordadas por distintos académicos: Juan Orellana, director de la carrera de Sociología de la UV, se refirió al concepto de patrimonio cultural y a la construcción social de dicho concepto; Pablo Andueza abordó el tema de las políticas públicas y las interrogantes que se generan a la hora de pensar esas políticas, a nivel de ciudad y de país; Carolina Cornejo, profesora de Economía en la carrera de Sociología, analizó las interrogantes que enfrentan los propietarios de bienes culturales, sus ventajas y desventajas; finalmente, María Devesa, profesora del Despartamento de Economía Aplicada de la Universidad de Valladolid, se refirió a los evaluadores de las políticas, quienes toman decisiones sobre las ofertas generadas ante patrimonios culturales.

Andueza explicó que “la pregunta que nos hacíamos a lo largo de la investigación es cuál es el objetivo que se plantea la autoridad cuando declara un lugar como patrimonio de la humanidad, cuál es el sentido exacto que tiene. Y llegamos a la conclusión de que el único sentido posible de la declaratoria de patrimonio de la humanidad es abogar por la preservación, el cuidado y protección del patrimonio. Las demás funciones que pudiera haber, como las funciones económicas, están supeditadas a esta función principal que es la protección y cuidado de los recursos que a partir de la declaratoria de la humanidad no sólo atañen a Valparaíso, sino al mundo entero”.

Asimismo, el académico indicó que “la adecuada intervención en lugares patrimoniales debiera ser integral, debiera considerar no sólo el aspecto dimensión económica —la reactivación económica, el desarrollo de proyectos concretos, que es fundamentalmente en lo que ha estado centrada la ciudad en los últimos años—, sino que junto con ello, generar espacios cómodos, adecuados, gratos, para la población de la ciudad, para sus habitantes. Porque de lo contrario, tenemos un tipo de desarrollo donde no se incorpora la población local, a las comunidades que están directamente afectadas por la gestión del patrimonio, y entonces la sustentabilidad del proyecto se hace mucho más dificultosa”.

Para el abogado, el papel del habitante es fundamental: “En ciudades como Valparaíso, por sobre todo el interés es su patrimonio intangible, es su gente, sus formas de vida, la manera como apropian los espacios sociales, como conviven, como construyen su arquitectura. Y eso es justamente lo que más valorizan los entes internacionales, y aparentemente nuestras autoridades no es lo que más valorizan: valorizan más en cambio la edificación, la parte museológica de la ciudad, lo que en realidad es tremendamente limitado”.

Invitada especial al foro sobre patrimonio fue la economista María Devesa, profesora del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Valladolid. La académica destacó el desafío que implica la nominación de una ciudad como patrimonio, señalando que si bien hacerse cargo de esta condición no es una tarea fácil, sí es posible abordarla con éxito, para lo cual es indispensable el esfuerzo del sector público.

El foro sobre patrimonio contó además con la participación de los académicos Carolina Cornejo y Juan Orellana, de la Escuela de Sociología de la Universidad de Valparaíso.

 
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29/08/2008
 

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