Plan Rumbo para Jorge Castro

El Alcalde Castro cree fervientemente en las proyecciones de los beneficios que el turismo puede traer a los habitantes de la ciudad. Aclara el Alcalde que no se abandonará el "Puerto de Mercaderías" de siempre, sólo que ahora se reconocerá su nueva naturaleza, la de "Puerto de Personas". El encuentro entre estos dos puertos se potenciaría por los conceptos que se encuentra elaborando el conocido experto español Josef Cias de visita a la ciudad en estos días.  

 
Bien señor Alcalde, hagamos compatible el desarrollo portuario y el desarrollo turístico. Escuche al señor Cias. Pero no se olvide de escuchar a los movimientos ciudadanos que por años han venido luchando por hacer posible la convivencia entre "Puerto de Mercancías" y "Puerto de Personas". Para ello decidieron en algún momento hablar de Valparaíso como "Ciudad Puerto". Tenga cuidado con las sugerencias que le puedan hacer Aldo Cornejo y Eduardo Döckendorf. Haga justo lo contrario.

 
A nombre de la ciudad, enfréntese decididamente a la Empresa Portuaria de Valparaíso y exíjale un plan de desarrollo portuario serio y coherente con la condición turístico-cultural de Valparaíso. Atájeles en las vías fáciles que ellos siempre querrán tomar para maximizar sus negocios. Desista en su apoyo al Mall y a los edificios de departamentos en los pocos terrenos disponibles para la actividad portuara. Proteja con entusiasmo los almacenes portuarios que la Unesco en su declaratoria llamó las mejores expresiones de la mundialización económica del siglo XIX. Cuide el Muelle Prat y a sus trabajadores. Aliente un nuevo acceso al Puerto por Cabritería. Prohiba adefesios de altura en el anfiteatro natural de la ciudad que son un absoluto despropósito a una ciudad turística como la nuestra. Ordene el caos que deben sufrir diariamente los residentes de los barrios turísticos. Defienda un subsidio de rehabilitación patrimonial para los residentes de las viviendas históricas. Pídale a Monumentos Nacionales que se ocupe del paisaje de los cerros turísticos. A la Dirección de Obras, tan amigo de los emprendedores, que se ponga en sintonía con las personas que habitan la ciudad.       

 
En suma, actúe con el elemental sentido de la sensatez.

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